
Córdoba
La dirección de la prisión de Córdoba está recibiendo protestas en forma de pitadas de la plantilla por el exceso de carga laboral debido a la falta de personal y al elevado número de internos. Acciones que se están dando desde al menos el pasado jueves 1 de octubre en el cambio de turno de las nueve de la noche.
El detonante ha sido los cambios en la normal asignación de puestos de trabajo en perjuicio de algunos funcionarios afectados por compartir quejas laborales y sin apertura de procedimiento o resoluciones por escrito. Es lo que explican a la SER diferentes fuentes de los trabajadores.
Por el momento, desde la dirección del centro penitenciario de Alcolea guardan silencio. Instituciones Penitenciarias también, aunque insisten en que son una plantilla de más de 26.000 trabajadores en todos los centros del país. Plantillas, insisten, más que extensas aunque siempre se puedan mejorar.
En la prisión cordobesa hay 464 funcionarios para una población de más de 1.400 internos. A los que se suman los atendidos en el módulo del Centro de Inserción Social (CIS), que gestionan a quienes se encuentran en libertad condicional o con régimen de tercer grado, además de condenados con medidas de control telemático.

