
En el Reglamento (UE) nº 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, se establecen los principios generales, los requisitos y las responsabilidades de la información alimentaria. Esta normativa deberá aplicarse a todos los operadores de
empresas alimentarias en todas las fases de la cadena alimentaria y a todos los alimentos destinados al consumidor final, incluidos los entregados por las colectividades y los destinados al suministro de las colectividades. El objetivo que se pretende conseguir es alcanzar un nivel de protección elevado de la salud, para lo cual es imprescindible disponer de la información nutricional de todos los platos que se elaboran. Se debe contar con una lista que recoja toda la información obligatoria que debe facilitarse en relación con todos los alimentos destinados a las colectividades.

